Revolución Carignan

Revolucion carignan 2 Hay algo particular en el acto de revolucionar las cosas. Sembrar una idea, compartirla con otros y convertir un café (o una copa de vino) en un hecho fundacional. Las leyes están hechas para romperlas, dicen. Y en eso está el carignan por estos días. No sabemos si en su época dorada, pero sí con hartos cambios estructurales. Probablemente quienes hoy buscaron reflotarla no tuvieron la intención de romper ninguna cosa, pero el nacimiento de Vigno, el vino de los Vignadores del Carignan y la primera Apelación de Origen Controlada, es un acto de justicia que pone valor a una cepa mirada en menos y de un potencial enorme. Ahora, no es el viejito de campo con su producción a escala el que inició este proyecto, sino un grupo de enólogos rebeldes de una industria en búsqueda de un sueño. Con un modelo de negocio detrás, pero cuyo foco, más que en las cajas, esta puesto en lavar la imagen de una variedad que se vinificaba como vino barato y en rescatar esas parras moribundas que parecen fisicoculturistas en el secano del Maule. Nada que ver al panorama tras el terremoto de 1939, cuando el carignan llegó de polizonte después del terremoto de Chillán para apuntalar a la cepa país. En una época cuando los vinos no estaban hechos para sacar buenos puntajes, para catarlos en copas Riedel, ni hacerlos en participar en concursos internacionales. Era malo o era rico. Y punto. Hoy se pagan casi $350 el kilo y tenemos vinos 90 dólares FOB la caja, concentrados, de alta calidad, rica acidez, hasta rústicos, pero con potencial de guardar enorme. Hay personalidad en la cepa. Solo falta la consistencia y trabajar el uso de madera en algunos casos. Los requisitos de los 12 vignadores fue simple: tener un 65% mínimo de carignan del Maule; parras con más de 30 años de edad; en cabeza (sin soportes de alambres y madera); en condición de secano (sin riego); y una guarda mínima de dos años antes de ser lanzados al mercado. Un paso similar a Francia con reglas claritas para su suelo, su clima, su uva y el tipo de plantación. Es un modelo imitativo de igualarse a las D.O. europeas, pero que tiene la ventaja de ser una fórmula, que más allá de la calidad, nos entrega la certeza de descorchar una muestra segura en la mesa. Ejemplos raros tenemos montones. Desde pasar del “merlonére” al merlot (confundido con carmenère) y del sauvignon vertal sauvignon blanc. Renán Cancino, es un crack de la zona y conoce como nadie este lugar. Conversamos un rato con él y nos deja la película más clara. La clave parece estar en su condición de secano. Se trata de parra viejas adaptadas a las lomas de la Cordillera de la Costa (suelos de origen granítico altamente erosionados), bajos kilos por hectáreas. El milagro pareciera estar en balance hídrico de la parra con el agua que recibe solo de lRevolucion carignan 1as lluvias de inviernos. Nada de riego por goteo. Aunque tiene su lado B: cuando se planta en Vegas (plano) el resultado es de regular para abajo. Agüado y con muchos kilos. Lo que se venía haciendo hasta el descubrimiento de este potencial.
Echar una mirada a su paisaje pasa de ser una postal para la foto. En realidad es una cadena que puede explicar los vinos de la zona, lleno de los lomajes suaves muy erosionados y decenas de exposiciones para jugar. Una señal de la existencia de suelos de origen graníticos (del batolito intrusivo que atraviesa Chile de norte a sur) que por su edad están cambiando de maicillo a arcilla roja y son cada vez más lavados, con menos materia orgánica y ricosa en cuarzo, una roca durísima que resiste de todo. A eso súmenle una enorme franja llena de rocas metamórficas como las mica esquistos, una roca que nació de los cambios que sufrieron las arcillas, pero que contiene mayor cantidad de micas (además de moscovita, biotita y cuarzo) que su prima hermana las pizarras, también metamórfica, pero más laminada (foliada) como torta de mil hojas. Ambas recorren toda la costa del Maule. Una mezcla dificil de encontrar. Incluso Cancino nos ayuda a hacer una diferenciación dentro del enorme Maule. Por una lado los ejemplos de Loncomilla. En el centro del Valle y donde podríamos ubicar a Meli, Valdivieso, Tirso García Schwaderer (Carignan 100%) del viñedo San Jorge; Morandé del viñedo Santa Elena; Miguel Torres Cordillera Cariñena, (66% Cariñera, 16% Shiraz y 18% Merlot). Y en el otro extremo nacidos en Cauquenes, como Lomas de Cauquenes, Odjfell, Undurraga y Garage Wine Company (Lot # 27 Old-vine Carignan 88% Grenache 12%); De Martino Single Vineyard La Aguada 2008. (90% Carignan y 10% otras variedades como Malbec, Carmenère, Cabernet Sauvignon y Cinsault). Puede que sea moda. Puede que sea solo un soplido, pero si hay algo que hemos aprendimos no solo fue que el viejo sistema de conducción Gobelet o Cabeza, protege la uva del horno que significa estar en el secano costero. Sino que en el día del lanzamiento oficial de Vigno, se hizo un acto de cooperativismo que tuvo la gracia de demostrar que los decretos vitivinícolas a veces, y por su naturaleza estática, están 20 años luz con la evolución de una industria del vino jugada por hacer movimientos con sentido de rescate y origen. No queríamos identidad. Bueno aquí la tenemos.

 

 

 

 

-La Cav